miopia, operacion laser, cataratas

jueves, 9 de agosto de 2012

Identifican una nueva diana terapéutica para el tratamiento de la degeneración macular

  Investigadores de la Universidad de Kentucky, dirigidos por el doctor Jayakrishna Ambati, han realizado un importante hallazgo sobre la degeneración macular, conocida como atrofia geográfica (AG) -una condición incurable que causa ceguera en millones de personas, debido a la muerte de las células epiteliales pigmentadas de la retina. El documento, titulado "La activación de ERK1/2 como diana terapéutica en la degeneración macular relacionada con la edad", ha sido publicado en 'PNAS'.

 

   Ambati, profesor de Fisiología, y profesor de Oftalmología y Ciencias Visuales en el Reino Unido, es un investigador líder en el campo de la degeneración macular. Una investigación anterior del laboratorio de Ambati, publicada en la revista 'Nature',  ya había demostrado que en  los ojos humanos con atrofia geográfica existe una deficiencia de la enzima DICER1, lo cual produce una acumulación de moléculas tóxicas Alu ARN, en el epitelio pigmentario de la retina. 

   Otro artículo anterior, publicado en la revista 'Cell',  demostró que cuando estas moléculas se acumulan en el ojo, desencadenan la activación de un complejo inmune conocido como inflamosoma NLRP3. A su vez, esto conduce a la producción de una molécula conocida como IL-18, que causa la muerte de las células epiteliales pigmentadas de la retina, y la pérdida de visión por la activación de una proteína conocida como MyD88. 

   Ambati y sus colaboradores, en estas investigaciones anteriores, encontraron evidencia de que la actividad del inflamasoma, la molécula IL-18, y la proteína MyD88, se incrementa en los ojos de todas las personas con AG. Los investigadores mostraron entonces que el bloqueo de cualquiera de estos componentes podría prevenir la degeneración de la retina en modelos de enfermedades múltiples. 

   En el presente trabajo, los autores descubrieron que Alu ARN, la cual aumenta ante el déficit de DICER1, activa una familia de enzimas conocidas como quinasas reguladas por señal extracelular ERK 1/2. Las enzimas ERK1/2 aumentaron en el epitelio pigmentario retinal de los ojos humanos con AG, demostrando ser las principales mediadoras de la muerte de las células. Esta nueva investigación define también los mecanismos de muerte celular en humanos con AG, e identifica una nueva diana terapéutica para tratar la degeneración macular.

Fuente: Europa Press 
Foto: Alberto Perdomo Flickr

miércoles, 8 de agosto de 2012

El uso continuo de gafas pesadas y mal adaptadas puede deformar el párpado y provocar irritación ocular.

El oftalmólogo de USP Costa Adeje José Miguel Pérez-Dieste ha publicado en la revista “Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología” un artículo en el que recomienda la utilización de lentes ligeras. 

La utilización continua y prolongada de gafas especialmente pesadas pueden provocar, sobre todo en las personas mayores, cierta deformación en los párpados que, a su vez, generan lagrimeo e irritación ocular. Así lo defiende el oftalmólogo del Hospital USP Costa Adeje José Miguel Pérez-Dieste en el artículo “Ectropión palpebral por gafas. Síndrome del centurión mecánico”, que firma junto con la Dra. Castroviejo-Bolívar de la Clínica Oftalmológica de Santiago de Compostela. Este artículo científico ha sido publicado en la web de la revista Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología y saldrá en el próximo número de su edición en papel.

En este documento los especialistas analizan el caso de una mujer de 73 años que sufre lagrimeo e irritación ocular que no remite a pesar del tratamiento médico y sin que fuese evidente una obstrucción de las vías lagrimales. Por eso, optaron por examinarla con su gafa y así fue como pudieron determinar que ambos párpados inferiores presentaban ectropión de tercio interno, es decir, una deformación del párpado que hace que éste se pliegue hacia fuera.

“Esta paciente mejoró considerablemente tras pasar varios días sin utilizar unas gafas que llevaba desde hacía siete años”, subraya el doctor Pérez-Dieste, quién asegura que “llegar al diagnóstico correcto puede ser más complejo en casos en el que el factor precipitante es la gafa ya que, normalmente, la exploración del paciente se realiza sin que éste lleve la gafa puesta”.

Precisa que el ectropión palpebral es una causa frecuente de consulta en los despachos de Oftalmología. El oftalmólogo de USP Costa Adeje explica además que el lagrimeo y la irritación ocular que produce hace que el paciente se limpie y frote contantemente el ojo, lo que empeora su situación. 

En los casos en que la gafa es el principal desencadenante de esta patología, ésta se produce porque el apoyo de la misma sobre la mejilla presiona el párpado inferior hasta que provoca la formación de un pliegue; por ello cuanto más pesada y menos anatómica es la gafa, peor. “El peso de la gafa (33gramos) tracciona anterior y caudalmente el tejido, forma un pliegue epicanto llamativo y un ligero ectropión de tercio medial, similar al denominado síndrome del centurión”, precisa el especialista.

Se conoce como Síndrome del Centurión a la patología que provoca lagrimeo e irritación ocular en personas con una alteración del tendón cantal interno del ojo de forma que el tercio interno del párpado pierda el contacto normal con el globo ocular. Generalmente se produce en personas con una nariz grande que recuerda a la de los centuriones romanos.

Según apunta el doctor Pérez-Dieste, en el caso de la paciente objeto de este estudio pudieron determinar que el peso de la gafa modificaba la estructuras anejas del ojo formando este pliegue epicanto y el ectropión. “De ahí el nombre de Síndrome de centurión mecánico, por la importancia del factor mecánico”, recalca.

“Gracias al uso de materiales más ligeros y mejores diseños en la construcción de las gafas, estos casos son cada vez menos frecuentes en la práctica clínica”, concluyó el doctor José Miguel Pérez-Dieste. 

Fuente y foto: noticiasmedicas.es 
 

martes, 7 de agosto de 2012

Beber agua de mar beneficia los rendimientos deportivos

Según un estudio realizado por la Universidad Católica de Murcia (UCM), la ingesta de Agua de Mar favorece la rehidratación durante el ejercicio muscular prolongado. Por ello, algunos de los atletas que participan durante en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 han optado por tomar diariamente Agua de Mar en sus entrenamientos y competiciones.


Es el caso de atletas olímpicos de la talla de Nuria Fernández (Atletismo 1500m), Jesús Ángel García Bragado (Atletismo 50km Marcha), Marina Damlaimcourt (Triatlón) o Saul Craviotto (Piragüismo K2 1000m), quienes acuden a su cita en Londres con una mayor capacidad de recuperación gracias a su consumo habitual de Agua de Mar. “La gran ventaja que encuentro con el tratamiento de Agua de Mar es su efecto recuperador, lo que me permite descansar mejor y poder entrenar y competir en mejores condiciones”, afirma el atleta Jesús Ángel García Bragado. 

La práctica deportiva supone una gran pérdida de minerales a través del sudor. Por eso, el Agua de Mar es beneficiosa para los deportistas, ya que pone a disposición del organismo todos los minerales que necesita, permitiendo un equilibrio continuado de la homesostasis hidromineral. Este proceso beneficia al deportista en su recuperación y en la prevención de lesiones musculares, debido al aumento del bicarbonato, sodio y glucosa.

El Doctor Manuel Antonio Ballester, Responsable del Instituto del Deporte del Hospital USP San Jaime de Torrevieja, explica que “el aumento de los niveles de sodio evita la deshidratación intracelular, al mismo tiempo que se consigue que la disponibilidad de glucosa sea más efectiva, lo que explicaría la rápida recuperación de los deportistas”. En este sentido, el Dr. Marco Francisco Paya, Director Médico de los Laboratorios Quinton, primer laboratorio farmacéutico del mundo en obtener una patente sobre el procedimiento de recogida y envasado farmacéutico del Agua de Mar, señala que “el Agua de Mar Hipertónica se recomienda para la recuperación, tras situaciones de gran fatiga, mientras que la isotónica se utiliza como mantenimiento”.

fuente: noticiasmedicas.es  

jueves, 2 de agosto de 2012

El 75% de los niños con gafas no hace deporte por miedo a romperlas


El 75 por ciento de los niños con gafas no hace deporte por miedo a romperlas, según estudio de la Universidad Europea de Madrid (UEM), que señala también que, de los que lo practican, el 86 por ciento tiene que prescindir de las gafas y juega con una visión reducida.

   En general, la directora de la Clínica Coro, Milagros Ramos, ha explicado que "los deportes que presentan mayores problemas de compatibilidad con las gafas o las lentillas son los de invierno o de montaña, los acuáticos y los que precisan de un movimiento constante".

   En concreto, los deportes de invierno o de montaña suelen practicarse en un entorno donde hay una gran sequedad ambiental, "un factor determinante en el uso de las lentes de contacto", ha precisado Ramos. No obstante, al ser un clima seco, el uso de las lentes se complica ya que aparece la sequedad ocular.

   "La lente no está humedecida, tenemos molestias y al final corremos el riesgo de perderla. Esto nos impide disfrutar una práctica divertida y saludable", ha señalado esta experta. Además, en deportes como el sky o el snowboard, es necesario proteger los ojos de los rayos ultravioleta para evitar lesiones en la retina o córnea.

   Por otro lado, la necesidad de llevar lentillas o gafas puede suponer un problema en la práctica de deportes de agua. "Algunos pacientes nos explican que han perdido lentillas en la piscina y que han tenido que suspender el entrenamiento", ha asegurado la directora de la clínica.
   "Además, muchos no saben que cuando una persona se baña con ellas, éstas actúan como esponjas absorbiendo el cloro, los antialgas y los microbios del agua pudiendo generar infecciones oculares dolorosas y molestas", ha precisado.

   Por todo, una deficiencia visual puede ser un inconveniente a la hora de practicar deporte y, de esta manera, fomenta el sedentarismo y frena una carrera deportiva con potencial. Una alternativa a esta circunstancia sería la cirugía láser, que dura unos 14 minutos, y consigue recuperar la visión. Su período de recuperación se establece entre 24 y 48 horas.

Europa Press. Estudio realizado por la Universidad Europea de Madrid