miopia, operacion laser, cataratas

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jueves, 29 de noviembre de 2012

COMPLICACIONES POR LENTES DE CONTACTO


En España hay más de 2,5 millones de usuarios de lentes de contacto, lo que supone un 7,4% de la población Española entre 12 y 65 años. Sin embargo, la gran mayoría de los portadores de lentes no llevan a cabo una higiene correcta por desconocimiento de los cuidados o por dejadez. 

Son numerosas las complicaciones asociadas al mal uso y abuso de las lentes de contacto, a continuación citaremos las más comunes de ellas. 

-          Queratitis bacteriana: infección de la córnea provocada en personas que usan lentes de contacto por la bacteria Pseudomonas aeruginosa. Provoca dolor, disminución de visión, sensibilidad a la luz y lagrimeo. Si no se trata puede causar ceguera. 

-          Queratitis por Acantamoeba: aunque la infección se ve favorecida por diferentes circunstancias como la exposición a agua contaminada a temperatura templada, traumatismos sobre la córnea o los cuerpos extraños en el ojo; el factor más frecuente es el uso de lentes de contacto actuando como fuente de infección. Sobre todo si no se desinfectan adecuadamente ni con la periodizad recomendada, o se utilizan en piscinas. 

-          “Ojo rojo agudo por lente de contacto” o “síndrome de la lente apretada”: es una reacción inflamatoria que generalmente se produce por el uso continuado de lentes de contacto.

-          Úlcera periférica por lente de contacto: el uso prolongado, las lentes ajustadas o pegadas por el sobreuso son los factores que favorecen este tipo de respuesta inflamatoria. Suele resolverse interrumpiendo el uso de lentes y sin necesidad de tratamiento farmacológico. 

-          Reacciones de hipersensibilidad

-          Reacciones tóxicas: la queratopatía tóxica se ha atribuido a muchos componentes de las soluciones de mantenimiento de las lentes. Otras causas son una neutralización insuficiente del peróxido de hidrógeno, la presencia de restos de enzimas proteolíticas o la transferencia de surfactante al ojo. 

-          Conjuntivitis papilar por lentes de contacto: se asocia a depósitos en las lentes, uso prolongado, recambio poco frecuente y limpieza insuficiente. 

-          Estrías corneales: las lentes positivas de hidrogel de bajo contenido en agua constituyen un factor de riesgo significativo para la aparición de estrías. 

-          Neovascularización corneal: la aparición de neovasos se da con mayor frecuencia en los usuarios de lentes blandas de uso prolongado. 

-          Microquistes corneales: se da con mayor frecuencia en sujetos portadores de lentes blandas de uso prolongado y se acentúa en aquellos que las usan durante la noche.

-          Lesiones arciformes del epitelio corneal superior: pueden asociarse con la presión mecánica ejercida por el párpado y la lente de contacto sobre la córnea. Suele ser una complicación del uso de lentes blandas, sin encontrarse relación con las lentes rígidas.

-          Erosiones/abrasiones corneales: Es el resultado del contacto súbito de un cuerpo duro con la cornea, lo que origina una lesión de este órgano.

-          Molestias y sequedad: son el principal motivo de abandono del uso de lentes de contacto y aparecen con más frecuencia en jóvenes. Los síntomas van desde una ligera incomodidad hasta intensos dolores que pueden conducir a que el paciente no tolere las lentes.
   
      Fuente: "10 Epidemiología de las complicaciones por lentes de contacto" Isabelle Jalbert, Fiona Stapleton. 




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lunes, 27 de agosto de 2012

Nadé con las lentillas puestas – Ahora estoy ciega de un ojo


Como usuaria de lentes de contacto, Jennie Hurst sabía la importancia de una correcta higiene para prevenir las infecciones en los ojos. 

“Yo era muy meticulosa sobre quitarme las lentillas antes de ir a la cama y estar segura de que lo hacía con las manos limpias” afirma Jennie de 28 años de edad procedente de Southampton. 
 
“Yo uso las lentillas mensuales – aquellas que hay que quitarse todas las noches y cambiarlas cada mes-  pero estaba tan concienciada con la  posibilidad de coger alguna infección que me las cambiaba cada dos semanas” 

“Siempre las limpiaba con la solución para limpiar las lentes de contacto, aunque algunos de mis amigos las limpiaban con agua del grifo o con la saliva”

A pesar de esto, Jennie, coordinadora medioambiental, está ahora ciega de su ojo izquierdo como resultado de una infección.

¿La causa?

Nadar con lentillas, algo que nunca pensó, la puso en riesgo. 

Jennie es un ejemplo más del creciente número de personas – la mayoría de ellos jóvenes – que sufren devastadoras infecciones de ojos debido al desconocimiento del riesgo que entrañan las lentes de contacto. 

En su caso el problema fue acanthamoeba queratitis causada por una ameba – un parásito que se puede encontrar tanto en aguas dulces y saladas. Por tanto las personas que usan lentes de contacto, están en riesgo también incluso si se duchan con ellas. 

El parásito puede llegar a quedarse atrapado entre las lentes y el ojo, lo que puede provocar que se adentre en el globo ocular. 

El problema de Jennie empezó tras un rápido baño en la piscina de un hotel al este de Inglaterra el pasado verano. 

“La ironía es que no me gusta nadar – solamente hice unos pocos largos” dice Jennie, quien llevaba usando lentes de contacto durante 5 años en aquel momento. 

No era consciente del peligro de nadar con lentes de contacto – mi preocupación mayor era simplemente perder una de las lentilla en la piscina. 

“Yo recuerdo que me entró algo de agua en mi ojo, pero pensé que no era nada”. 

Fuente: Dailymail.co.uk  - 20 Agosto 2012
 

jueves, 16 de agosto de 2012

Un tercio de los conductores no se protege con gafas de sol mientras conduce.

Seis de cada diez conductores no conoce los efectos de la radiación solar en su salud visual.

 

El 33% de los conductores no se protege habitualmente con gafas de sol mientras conduce, y un 12% nunca lo hace



LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN

Con el objetivo de prevenir y crear hábitos saludables entre los usuarios, a continuación se detallan una serie de consejos para una correcta protección visual:

1) Para conducir protéjase con gafas de sol con filtro solar inferior a la categoría 4, y utilice preferentemente gafas de sol con cristales de color gris, ya que respetan mejor los colores naturales.

2) Las gafas polarizadas evitan los reflejos más molestos del sol y previenen la fatiga ocular.

3) Si utiliza lentes de contacto, aunque existen con filtro solar, es recomendable el uso añadido de gafas de sol.

4) En el caso de llevar gafas graduadas, es necesario llevar asimismo gafas de sol graduadas, adaptadas a las necesidades de cada uno.

5) Si a pesar de llevar gafas de sol, sufre un deslumbramiento mientras conduce, no responda frenando bruscamente. Reduzca poco a poco la velocidad hasta que se adecue a las condiciones de visibilidad.

6) No espere a la renovación de su permiso de conducción, hágase una revisión una vez al año.

7) Adquiera las gafas en un establecimiento sanitario de óptica, con el cumplimiento de la normativa de calidad, seguridad y garantía.

8) Las gafas de sol deben contar con un etiquetado que nos informa de la homologación (Marcado CE), la normativa de calidad (EN 1836:2006), grado de protección de la radiación ultravioleta (100% U.V.), y la información del producto: nombre, dirección del fabricante, instrucciones de uso, limpieza, y mantenimiento, etc.

9) Las lentes polarizadas son especialmente recomendadas para la conducción, ya que el contraste aumenta y las imágenes son más nítidas.

Fuente: noticiasmedicas.com 
Madrid, agosto 2012.

jueves, 2 de agosto de 2012

El 75% de los niños con gafas no hace deporte por miedo a romperlas


El 75 por ciento de los niños con gafas no hace deporte por miedo a romperlas, según estudio de la Universidad Europea de Madrid (UEM), que señala también que, de los que lo practican, el 86 por ciento tiene que prescindir de las gafas y juega con una visión reducida.

   En general, la directora de la Clínica Coro, Milagros Ramos, ha explicado que "los deportes que presentan mayores problemas de compatibilidad con las gafas o las lentillas son los de invierno o de montaña, los acuáticos y los que precisan de un movimiento constante".

   En concreto, los deportes de invierno o de montaña suelen practicarse en un entorno donde hay una gran sequedad ambiental, "un factor determinante en el uso de las lentes de contacto", ha precisado Ramos. No obstante, al ser un clima seco, el uso de las lentes se complica ya que aparece la sequedad ocular.

   "La lente no está humedecida, tenemos molestias y al final corremos el riesgo de perderla. Esto nos impide disfrutar una práctica divertida y saludable", ha señalado esta experta. Además, en deportes como el sky o el snowboard, es necesario proteger los ojos de los rayos ultravioleta para evitar lesiones en la retina o córnea.

   Por otro lado, la necesidad de llevar lentillas o gafas puede suponer un problema en la práctica de deportes de agua. "Algunos pacientes nos explican que han perdido lentillas en la piscina y que han tenido que suspender el entrenamiento", ha asegurado la directora de la clínica.
   "Además, muchos no saben que cuando una persona se baña con ellas, éstas actúan como esponjas absorbiendo el cloro, los antialgas y los microbios del agua pudiendo generar infecciones oculares dolorosas y molestas", ha precisado.

   Por todo, una deficiencia visual puede ser un inconveniente a la hora de practicar deporte y, de esta manera, fomenta el sedentarismo y frena una carrera deportiva con potencial. Una alternativa a esta circunstancia sería la cirugía láser, que dura unos 14 minutos, y consigue recuperar la visión. Su período de recuperación se establece entre 24 y 48 horas.

Europa Press. Estudio realizado por la Universidad Europea de Madrid

lunes, 18 de junio de 2012

¿Cómo se opera la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía?


Si te quieres operar de miopía hay diferentes técnicas que debes conocer. En general, la técnica empleada depende del tipo de láser y de las características de la córnea de cada paciente. Algunas personas son operadas con lentes por no cumplir los requisitos mínimos.
Hoy nos vamos a centrar en las diferentes técnicas que existen partiendo de que somos aptos para una operación de miopía con láser. Es la más extendida en la actualidad y el proceso es más sencillo.
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            LASIK: es una de las más extendidas aún actualmente, aunque se empezó a utilizar en España alrededor del 1996. En primer lugar, antes de aplicar el láser se hace una incisión en la córnea llamado flap (un corte de una lámina muy fina de la parte superior del cristalino). Este corte se hace a través de una cuchilla con un microqueratomo (instrumento mecánico). Una vez está levantado el flap se aplica el láser EXCIMER regulado en función de cada paciente. Una vez finalizado el láser se vuelve a colocar la lámina anteriormente levantada. No son necesarios los puntos quirúrgicos, la cicatrización es rápida.

-          INTRALASE: aparece en España en torno al 2006 aun así pocas clínicas cuentan con este tipo de láser FEMTOSEGUNDO. Es la técnica que da nombre a la cirugía 100% láser. A diferencia del Lasik, la técnica intralase utiliza un láser tanto para hacer el flap como para corregir la miopía. Por tanto, esa lámina que con la técnica Lasik es cortada con una cuchilla, se realiza con un láser frio el cual no aplica calor y trabaja con una mayor precisión (ya no se trata de un instrumento mecánico).

-          SMILE: es la técnica más reciente y avanzada en cirugía refractiva. Se lleva a cabo a través del láser femtosegundo VISUMAX. Esta técnica evita tener que realizar el flap (incisión en la capa más externa de la córnea para levantar la lámina para poder aplicar el láser). Este láser frio trabaja directamente sobre la córnea sin quemar ya que lo que hace es separar las moléculas y crea como una capa interna del tejido que se debe eliminar, y así conseguir la curvatura adecuada de la córnea. Esa capa interna es extraída al exterior a través de una mínima incisión. Por tanto, permite operar miopías más altas y evita el efecto segundario de ojo seco.

-          PRK: es el menos utilizado en la actualidad debido a las molestias post-operatorias, aunque hay pacientes que deben someterse por sus condiciones a ésta técnica. Se realiza con el láser EXCIMER. La técnica consiste en aplicar alcohol muy diluido en agua sobre la córnea para quitar la primera capa de la córnea. Una vez eliminada esta capa se aplica el láser directamente. Los pacientes operados con esta técnica tienen que llevar durante unos días una lente de contacto terapéutica.

 La anestesia para todas ellas consiste en unas gotas directamente en el ojo. La intervención dura unos minutos y ese mismo día tras una media hora de observación el paciente se va a su casa.